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Poker shorthanded limit - Póquer con límite en mesa corta
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Shorthanded vs full ring

A finales de 2005, Matthew Hilger publicó en www.internettexasholdem.com el artículo The Biggest Mistake in Shorthanded Games, un excelente trabajo sobre una variante táctica del juego short-handed. En él, Hilger reconocía que tenía poco tiempo para jugar al poker online y que cuando lo hacía, prefería las mesas cortas porque en ellas encontraba más acción, manos más rápidas, más estrategia, más engaños y mucha más diversión. En nuestra opinión, Hilger definió perfectamente el juego en mesas pequeñas.

El juego en este tipo de mesas es mucho más complejo que en las de full ring. El éxito en ellas depende de una compleja fórmula en la que intervienen distintas habilidades propias y ajenas, como la agresividad, la experiencia, la capacidad de atención y observación, los conocimientos estratégicos y tácticos, el instinto, la disciplina o el autocontrol. Estas características de los jugadores se manifiestan en el juego e inciden directamente en el flujo del dinero con una mayor rapidez que en las mesas de anillo completo. Por ello, los mejores jugadores consiguen mayores márgenes de beneficio.

A continuación, describimos las principales diferencias existentes entre el poker de full ring y el de mesas short-handed.

La selección inicial de cartas.

En las mesas 6max, la selección de cartas iniciales es más complicada que en las mesas de anillo completo, ya que los jugadores se ven obligados a pagar las apuestas ciegas con mayor frecuencia. Jugar de forma ultratight, es decir, solo con los mejores pares de cartas, es un error ya que en la mayoría de los casos las cantidades ganadas con ellas no servirán para equilibrar las pérdidas de las ciegas (y los rakes de la casas).

Aunque algunos teóricos del shorthanded recomiendan utilizar las tablas de starting hands de anillo completo, eliminando las posiciones iniciales (early positions), la selección de cartas no es tan sencilla. Sin desdeñar la utilidad de las plantillas, la decisión de entrar o no en un bote no se debe reducir a ellas, sino que debe contemplar otros principios básicos, propios del juego en mesas de pocos jugadores. Entre ellos, podemos destacar los siguientes:

  • Las cartas altas son más jugables y suelen servir para ganar con agresividad pequeños botes.
  • La dominación de cartas tiene menos importancia que en las partidas de full ring (por el menor número de jugadores por mano).
  • Las cartas de proyectos (de color o escalera) y las parejas medias y bajas son generalmente menos valiosas, ya que las odds del bote y las implícitas suelen ser más reducidas que en las mesas de 9 ó 10 jugadores.
  • La agresividad pre-flop, aplicada en las circunstancias adecuadas, puede servir para ganar pequeños botes sin prácticamente resistencia, independientemente de las cartas iniciales.

El aprovechamiento de las ventajas posicionales.

La posición en las mesas short-handed tiene una importancia mucho mayor que en las de anillo completo.

Incidencia en el pre-flop.

  • En las mesas de 6max, el juego en el pre-flop tiene una mayor incidencia que en las de full ring, ya que el número de jugadores en la mano o el de small bets o big blinds a pagar para ver el flop son factores críticos para la jugabilidad de determinados pares de cartas (como, por ejemplo, los suited connectors medios o bajos, o cartas altas offsuited -Axo, Kxo- con kickers medios).
  • El factor first raise in (es decir, ser el primero en subir) es crucial para el desarrollo del juego pre-flop. El primer jugador en atacar adquiere una gran ventaja, gracias a diferentes factores:
    • Obligará al resto de oponentes a tomar decisiones que no solo dependerán de la fuerza de sus cartas. A este respecto, adquirirá una gran importancia un concepto que inventó David Sklansky en Tournament Poker for Advanced Players, y que suele ser complicado calcular: el gap. En función de cuán loose o tight sea el atacante, o del nivel de agresividad que haya mostrado previamente, los oponentes habrán de valorar si el par de cartas que tienen en sus manos es lo suficientemente fuerte para hacer frente al first raiser.
    • Probablemente mantendrá la iniciativa en el flop, teniendo el control de la mano.
    • En la mayoría de los casos, limitará el número de rivales en el bote, lo que incrementará notablemente sus posibilidades de victoria.
  • Diferentes teóricos como Hilger afirman que en short-handed es un error tan frecuente como grave igualar una subida en el pre-flop. Para evitar la ventaja del first raiser, las dos opciones válidas son, o bien tirar las cartas, o bien cerrar los ojos, apretar los dientes y pulsar el botón de re-raise. Esta última acción complicará aún más las decisiones de los jugadores posteriores -incluidos los ciegos-, disminuirá la posibilidad de que tus cartas sean dominadas, calmará el ímpetu inicial del atacante o te dará la medida real de la fuerza de sus cartas.
  • La posición 3 o under the gun (la ocupada por el jugador situado tras el gran ciego) no es tan desfavorable como en las mesas de full ring, ya que el jugador que la ocupe será el primero en actuar en el pre-flop y, por tanto, tendrá la primera oportunidad de hacer raise, tomando claramente la iniciativa en la mano y endureciendo el gap.
  • Las posiciones 4 y 5 (o cutoff) podrán también buscar ventajas en el pre-flop, principalmente de dos formas:
    • Si el under the gun no sube, podrán ser los primeros en atacar.
    • Podrán subir para intentar «comprar» el button (es decir, intentar forzar al button a tirar sus cartas). Esta acción es más importante en las mesas cortas que en las de anillo completo, ya que las ventajas derivadas de apostar en el pre-flop y del hecho de que suele haber un menor número de rivales por mano, incrementan el valor del button.
  • El button juega en las mesas short-handed con una gran ventaja posicional, tanto en el pre-flop, como en las fases posteriores de la mano. En el pre-flop, conoce las acciones de los jugadores precedentes y puede valorar la decisión a tomar con más información que ellos. Además, en el caso de que todos los jugadores situados a su derecha hubiesen tirado las cartas, podría intentar robar las apuestas ciegas con mayores opciones de éxito.
  • Las posiciones de los ciegos en las mesas short-handed son las más complicadas, con mucha diferencia.
    • En la mayoría de las ocasiones, al seleccionar las manos iniciales los jugadores tratan de minimizar sus pérdidas, en lugar de intentar optimizar sus ganancias.
    • De cualquier forma, tal como ha mostrado el teórico Jason Pohl, en sus artículos publicados en www.pokerpages.com, las luchas uno contra uno entre los dos ciegos son muy vistosas y pueden dar mucho juego. Cuando ningún jugador hasta el pequeño ciego ha entrado en el bote, la ventaja posicional que este adquiere haciendo raise en el pre-flop es una amenaza muy peligrosa para el gran ciego.

Incidencia tras el flop.

  • El juego tras el flop en las mesas pequeñas es mucho menos mecánico que en las de full ring. Normalmente, el reducido número de jugadores involucrados en un bote hace que el engaño, combinado con la ventaja posicional, se convierta un factor fundamental -y muchas veces decisivo- en el transcurso y la resolución de la mano. Los faroles y semifaroles son muy frecuentes en el juego de estas mesas, lo que complica mucho la toma de decisiones. No es extraño descubrir en el showdown que un jugador ha apostado toda la mano en alguna de estas situaciones:
    • Con la pareja más alta de la mesa y un kicker bajo.
    • Representando una carta que no tiene.
    • Siendo underdog con odds favorables y muchos outs.
    • Aprovechando un rag flop.
    • Para impedir regalar cartas.
    • O tratando de sacar partido de un flop temible.
  • La agresividad en el juego post-flop, combinada con cierto control del juego y con una posición favorable, también puede ser una clave del éxito en las mesas 6max.
  • Otro factor a considerar es que en el flop, el raiser pre-flop generalmente mantiene la ventaja de la iniciativa y los demás jugadores suelen aplazar la toma de decisiones hasta la actuación del citado apostante inicial.
  • Si en el pre-flop no ha habido raisers y todos los jugadores son limpers, la influencia de la posición se equilibra un poco, aunque siguen teniendo ventaja los últimos en actuar:
    • La falta de información de los primeros en intervenir se compensa en parte con la oportunidad de tomar la iniciativa con una apuesta legítima o de farol, o de jugar al check-raise o al check-call (esperando al turn o al river para el check-raise) con una mano realmente fuerte.
    • De cualquier forma, si no ha habido apuestas previas en el flop, el último en actuar puede aprovecharse de su posición y de la información para pasar y ver el turn gratis, o para apostar de farol o semifarol con el fin de demostrar fuerza, reducir el número de jugadores en la mano, comprar información sobre la fuerza potencial o real de las jugadas de los rivales, controlar las odds del bote propias y ajenas, conseguir en el turn una carta gratis o, incluso, para ganar la mano en ese mismo momento, sin resistencia de los rivales.

El conocimiento de los jugadores.

En las mesas con capacidad para seis jugadores otra clave del éxito es conseguir la mayor información posible sobre los jugadores a los que nos enfrentemos.

En primer lugar, una vez recibimos las cartas del dealer, hemos de valorar cuántos jugadores nos interesaría que hubiese en el bote para incrementar nuestras opciones de victoria y/o las cantidades a percibir si logramos ganar la mano. Por ejemplo, si tenemos 76s, el escenario ideal sería un bote multiway, con cuatro, cinco o seis limpers (sin raisers) en el pre-flop. En cambio, si tenemos ATo, quizá nos interese jugar por un bote contra dos o tres jugadores. Los buenos jugadores de poker intentan -siempre que pueden- promover la participación del número más adecuado de rivales asumiendo el control de las apuestas, las odds y los tamaños de los botes. Además, tienen en cuenta este dato a la hora de jugar cartas menos fuertes que las recomendables o cuando deciden intentar engañar a los oponentes con faroles, semifaroles o juego lento.

Aún más importante es tener presente en todo momento el perfil de los rivales a los que nos enfrentemos en una mano. Generalmente, se suelen utilizar cuatro parámetros para definir las características de los jugadores de poker: tight o loose en la selección de cartas y aggressive o passive en el pre-flop y en el flop. Aunque se puede realizar un seguimiento de los jugadores manualmente, la ayuda de software especializado, como el Poker Office, puede ser inestimable y muy rentable.

  • Para controlar si un jugador es tight o loose es necesario prestar atención al porcentaje de manos que juega (un jugador neutro podría jugar en torno a un 30%-40% de las manos) y, en particular, a las cartas que muestre en los showdowns o en las manos que gane y enseñe. Las tablas de starting hands (sin contar las cartas jugables desde las posiciones iniciales) podrán ayudarnos a clasificar a los jugadores.
  • Para controlar el grado de agresividad o pasividad, o la calidad de los jugadores podemos vigilar diferentes magnitudes o comportamientos:
    • En el pre-flop:
      • Magnitudes:
        • % de subidas.
        • % de re-raises.
        • % de intentos de robo de ciegas.
        • % de ciegas defendidas (con call y con re-raise).
        • % de ciegas no defendidas.
      • Comportamientos:
        • Intentos de robo desde el pequeño ciego.
        • Práctica del juego lento con cartas premium o monster.
        • Participaciones loose en botes multiway o desde buenas posiciones.
        • Intentos de aislamiento de rivales débiles.
        • Consideración del concepto gap.
    • Tras el flop:
      • Magnitudes:
        • % de manos en que subió en el flop, en el turn y en el river.
        • % de manos en que tiró las cartas ante una apuesta en el flop, en el turn y en el river.
        • Coeficiente de agresividad en el flop, en el turn y en el river. (Esta magnitud se calcula con la siguiente fórmula: (%raise + %bet) / %call; el Poker Office la calcula de forma automática).
      • Comportamientos:
        • Realizar apuestas legítimas (teniendo en cuenta, además, factores como la posición o el kicker).
        • Frecuencia de práctica del check-raise.
        • Apostar en primer lugar de completo farol en flops de textura favorable.
        • Apostar primero en ragged flops.
        • Apostar primero en flops peligrosos.
        • Apostar primero en las primeras posiciones con la segunda o la tercera pareja, representando tener top pair.
        • Apostar en el flop con más de ocho outs (proyectos y otras combinaciones).
        • Apostar desde la última posición cuando nadie ha subido antes.
        • Realizar apuestas de continuación en el flop e, incluso en el turn.
        • Realizar apuestas de sondeo en el flop.
        • Apostar cuando sale una carta alta o la tercera de un mismo palo en el turn o en el river.
        • Jugar lento con un set o trips, sin amenaza de proyectos.
        • Pasar con la pareja más alta de la mesa o una fuerte pareja superior (en posición o fuera de posición).
        • Apostar en el flop, pasar en el turn y volver a apostar en el river.
        • Representar cartas que no tienes.
        • Apostar o pasar para dejar odds del bote en contra de los proyectos.
        • Apostar sin tener en cuenta las posibles odds del rival.
        • Ser capaz de tirar las caras con una buena mano.
        • Atacar una apuesta con apariencia de robo.
        • Enseñar manos ganadoras legítimas.
        • Igualar una apuesta con las odds a favor o en contra y una mano que podría ser la más fuerte.
        • Igualar con un proyecto con las odds del bote a favor o en contra.

Conclusión:

Las mesas short-handed ofrecen, además de grandes dosis de diversión, mayores márgenes de beneficios a los buenos jugadores que las mesas de full ring. Así mismo, presentan desviaciones mucho mayores que estas últimas en los balances, por lo que es recomendable tener bankrolls algo superiores a los habituales para las mesas con capacidad para 9 ó 10 jugadores.

 


 

Para mí el póquer es un deporte y un entretenimiento. Si crees que puede convertirse en una enfermedad, por favor, ¡huye!
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